Barranquilla se vistió de automovilismo de primer nivel con el Circuito Colombia. La gran atracción fue la dupla de los Montoya: el legendario Juan Pablo y su hijo Sebastián, quienes exhibieron su talento en pista ante miles de espectadores.
Más allá del show, la carrera tuvo causa noble: lo recaudado irá para los damnificados por el terremoto. Además, el alcalde Alejandro Char apuesta fuerte: busca consolidar a la ciudad como sede fija de competencias internacionales, con la mira puesta en traer IndyCar o hasta Fórmula 1 en el futuro.
Fuente: El Meridiano
