En medio de las ruinas y el dolor, el alcalde Alejandro Eder no se achantó. Frente al mismísimo presidente Abelardo De La Espriella en el Puesto de Mando Unificado, le soltó el pliego petitorio más duro que se recuerde: facultades para mover la plata rápido, liberar los 350 mil millones 'amarrados' por ley en estampillas y que la deuda de Emcali (¡casi 2 billones!) se quede en la ciudad para tapar huecos en acueductos, hospitales y escuelas.
Pero el golpe de autoridad fue otro: exigió CONGELAR los cánones de arrendamiento en zonas cero para parar la especulación de vivienda y poder dar auxilios directos a los que lo perdieron TODO. "La presencia del presidente ratifica el compromiso", dijo Eder, pero la calle exige hechos, no fotos.
Fuente: La Razón
